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EditorialLibros

Diferencia de sexos

By mayo 26, 2020junio 2nd, 2020No Comments

Diferencia de sexos         

Françoise Héritier

(2016, Capital Intelectual)

 “Quien enseña sin emancipar, embrutece”.
Joseph Jacotot

 

                  Diferencias de sexos de Françoise Héritier es un libro de divulgación pensado para jóvenes, originado a partir de conferencias y enmarcado dentro de la colección “El maestro ignorante” de la editorial Capital Intelectual, en alusión al libro de filosofía, pedagogía y política que Jacques Rancière publicara en 1987. En esta colección, destacados especialistas en diversas disciplinas exponen su saber ante una audiencia “infantil” que luego los interpelará en una ronda de preguntas y respuestas.

Françoise Héritier, antropóloga francesa fallecida en 2017, discípula y relevo de Claude Lévi-Strauss en su cátedra del Collège de France y quien, con formación en geografía, entrara en el mundo de la antropología gracias a que no había geógrafos varones que se hubiesen apuntado a una expedición coordinada por el maestro, comienza yendo directamente al grano: “¿La diferencia entre los cuerpos supone una diferencia de derechos?”, “¿supone necesariamente una diferencia en las conductas y, sobre todo, en la capacidad de hacer cosas?”.

A estas alturas, se espera, la mayoría de nosotros contestaríamos que no.  Fue Françoise Héritier, sin embargo, de las primeras personas que se encargaron de hacerlo y que sostuvo esta respuesta cuando pretendía ser menos obvia.

Lo hizo diciendo que ser diferentes no es lo mismo que ser desiguales y que es nuestra cultura la que asigna a cada género rasgos que luego se asumen como naturales y modelan nuestro modo de pensar y de comportarnos.

En el texto nos recuerda lo recientes que son algunas conquistas; cómo hasta no hace mucho, era la norma cierta condescendencia con las mujeres en su escolarización, dada su falta de aptitud natural, siendo los niños separados de acuerdo al sexo en las escuelas y cómo recién bien entrado el siglo XX fue que, en Francia, los bachilleratos fueron idénticos para varones y mujeres y no con exámenes diferenciales más fáciles para estas últimas como venía siendo, internalizando hasta la médula, con estas prácticas, la supuesta inferioridad de las señoritas.

La respuesta antropológica que elabora para explicar la consolidación de la dominación masculina, que se remonta a la prehistoria (Paleolítica), además de útil para explicar el porqué, es importante para contribuir a su desarticulación, que no será alcanzada, admite, de un momento a otro, sino a través de un largo proceso tanto de reflexión colectiva como de innovación en los modos de pensar.

“Tienen que rechazar que se las inscriba en un estereotipo como en un destino”, nos advierte; y en este justo, preciso y claro exhorto, nos señala uno y todos los caminos.

 

M.Á.

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